Intentaba nadar lo más rápido posible, era realmente muy entrada la noche, Feng Xin y Mu Qing nunca permitirían un regreso tan tardío al castillo y no podía permitir que sus padres lo sancionaran, con ello en mente le dio un mayor esfuerzo a su aleteo y en un corto tiempo logró llegar a la ciudad entorno al castillo, recorrió algunas calles sigilosamente hasta llegar a una zona con pequeñas casas de coral, de manera lenta y segura se dirigió a una vivienda a mitad de la calle y recitando en voz baja el encantamiento de apertura, en la casita apareció una pequeña hendidura por la que entró rápidamente, inmediatamente después de que lo hizo se cerró con la misma velocidad.
La morada estaba completamente vacía y sumida en la penumbra, pero sin importarle esto al príncipe, nado hacia el rincón más obscuro y se perdió en el adentrándose en un lúgubre túnel, ante esto dio un chasquido y en su mano izquierda apareció una burbuja que iluminaba el camino de un tenue azul, de esta manera siguió un camino recto hasta que llegó a una pared rocosa, tocándola recito unas pocas palabras y el muro se desvaneció dejando a la vista un campo de entrenamiento vacío, con prisa lo atravesó y se dirigió a la cocina pasando desapercibido por los guardias en turno, apresuradamente recorrió la estancia de la servidumbre, la sala del trono y el salón de baile e ingresó al ala que pertenecía a los dormitorios de la realeza, se encauso a su habitación y con calma pudo entrar, sonrió tranquilamente cuando fue tomado por un hombro y volteado bruscamente, de inmediato colocó una expresión de completo terror cuando observo al rey y reina.
<< ¡Donde has estado!>> la estridente voz de su padre en su mente lo sacó de su estupor, recuperó su habitual agradable expresión y tomando a su madre de los brazos para librarse del firme agarre le sonrió, buscando calmarla.
<<Querido padre y madre, lamentó el descuido que he cometido, pero me he distraído…>>su padre lo detuvo rudamente en su disculpa, colocando una mano en su entrecejo.
<<No tienes justificación Xie Lian, tu madre y yo hemos estado preocupados, pensamos lo peor>>, su voz conforme avanzaba perdía el áspero tono y se teñía de intranquilidad, pero sin perder la severidad en ella <<debes de recibir un escarmiento>> su padre sonó inflexible en su mente y su rostro lo demostraba, un castigo le sería impuesto, es probable que lo encerrasen en su despacho a revisar asuntos de índole financiero del reino por una semana mínimamente, en situaciones normales lo aceptaría, pero esa misma noche realizó una promesa y no se atrevería a incumplirla.
La reina al mirar detenidamente la expresión de su amado hijo descubrió la incomodidad en su mirada ante el inminente castigo, suspiro y sostuvo una de las manos del príncipe, como un gesto de apoyo y confort <<Se quedara en su alcoba sin derecho a salir, Feng Xin y Mu Qing mantendrán vigilada la entrada, sin interactuar con él>> la reina emitió solemne, evitando una pena peor y ganado también el reproche en la mirada de su marido, quien montado en cólera partió de la estancia, al asegurarse de que el rey estaba lo suficientemente lejos continuo, solo para su hijo <<encontramos a tus amigos en la zona del pabellón de Artemisa, nos informaron que te quedaste en la superficie, de inmediato les ordenamos que te buscasen, pero al llegar a la zona que frecuentas era terriblemente tarde y no estabas, al regresar nos han notificado que habías desaparecido, realmente nos angustiamos, confiamos en ti, y siempre has hecho lo mejor para el reino, pero te rogamos como padres cuidar de ti>>, soltó la mano de su hijo, pero antes de irse la reina movió los labios diciéndole a Xie Lian “ve con prudencia”, segundos después siguió al rey.
Al encontrarse solo en la habitación se acercó a la mesita de coral situada al lado de su lecho, con premura tomó un caracol de tamaño mediano, color crema y con líneas marrones, por dentro estaba vacío, pero si el príncipe aplicaba un poco de su magia, un mensaje sería enviado al dueño de la otra pieza, sabiendo esto desde hace años, Xie Lian mandó una misiva a su compañero de aventuras (y cómplice de travesuras), en donde informaba lo acontecido esas misma noche y urgiéndole su presencia en su alcoba antes del amanecer.
Cuando estuvo seguro de que el mensaje fue enviado colocó la caracola en su correspondiente lugar y acto seguido se recostó en su cómoda cama, sin intenciones de dormir, ya que se encontraba extasiado y feliz, ¡Era una oportunidad única la que se le ha presentado! y no iba a desaprovecharla, con ello en mente sonrió, poniendo su mente y cuerpo en estado meditativo, buscando el descanso, sin dormir de por medio.
De esa manera sintió el tiempo fluir rápidamente, regresando completamente en si por el ruido de una pared al abrirse dejando a la vista a Shi QingXuan, uno de los tritones más animados que el príncipe había conocido, y también uno de sus amigos más queridos, quien apresuradamente se acercó a Xie Lian, tomándoles las manos con una exorbitante emoción.
<< ¡Su alteza!, ¿Es cierto lo que me ha contado?, ¿En qué necesita mi ayuda?, ¡Debe de partir ya!>> mientras transmitía las palabras telepaticamente comenzó a guiar al príncipe al túnel por donde había salido él, y al estar ya frente a la entrada del lúgubre pasadizo, Xie Lian dio la vuelta y le miró.
<<QingXuan, me han vuelto a reprender, no puedo irme de aquí, por eso necesito de tu ayuda, no tendría la capacidad de pedirte esto si no fuera necesario, ¿Podrías permanecer en este lugar supliéndome mientras no estoy?, intentaré no tardar demasiado>> la súplica en la mirada del príncipe aunado al gesto que realizó de tomar una de sus manos convirtió a su ruego en uno aún más desesperado, consiguiendo su cometido.
Ya que ante tal muestra de debilidad, que su futuro gobernante en extrañas ocasiones mostraba, Shi QingXuan que iba a replicar por tener la oportunidad de ir con él, se detuvo, lo observo por unos segundos y sonrió con cariño <<No se preocupe su alteza, lo cubriré todo el tiempo que sea requerido>> Xie Lian le devolvió la sonrisa y antes de que le agradeciera al otro tritón, continuo, <<Pero su alteza, cuando vuelva quiero saber a detalle todo sobre el furtivo encuentro>> el afable tono fue cambiado rápidamente por uno burlón con matices sugerentes, ante esto, el de sangre real obtuvo un marcado rubor y una sonrisa llena de timidez, al presenciar la reacción del heredero, Shi QingXuan solo atinó a realizar una mímica de carcajada.
<<QingXuan, por favor mantén la compostura, temo que nos descubran>> a la vez que llevaba a cabo su suave reprimenda, Xie Lian se cubrió su acalorado rostro y se dio la vuelta, dispuesto a partir, al darse cuenta de esto, Shi QingXuan lo tomó por un hombro.
<<Su alteza, tenga cuidado>> expresó con total seriedad y preocupación, ganándose un asentimiento de Xie Lian, quien de inmediato se adentró por el corredor, atravesando el camino que conocía de memoria, tomando siempre la bifurcación izquierda, que lo llevó a una cueva a las afueras del reino, donde lo esperaba Li, el manatí más cercano a él, quien al mentó de verlo rápidamente se acercó para recibir caricias que él le dio gustoso; el acto duró unos cuantos minutos, que bastaron para instaurar la tranquilidad que Xie Lian había perdido con la energética presencia de Shi QingXuan.
<<Lo lamento Li, me temo que hoy la sesión de mimos durará poco, debemos partir a la fosa del leviatán de inmediato>> ante la mención del monstruo, el manatí se sobre salto y retrocedió <<No te preocupes, él es un poco grande, pero es igual de amable>> le tranquilizó con una sonrisa y una pequeña palmada en la cabeza, que dio un efecto positivo, logrando que Li avanzara hacia él y le extendiera una de sus aletas pectorales en un gesto de invitación para que la tomase, la cual fue aceptada con gusto.
Así ambos empezaron a nadar a una alta velocidad con dirección al este, hacia una zona poco habitada, y conformé avanzaban la penumbra era mayor, llegando a necesitar algunas esferas de luz (producidas por Xie Lian) para guiar el camino a un abismo submarino, donde cerca del borde pararon.
<< ¡Buenos días Mayor Chen!>> el príncipe subió el nivel de intensidad de la voz en su mente, a la vez que asomaba su cabeza mirando el infinito negro bajo el, intentando encontrar algún movimiento. << ¡Lamento interrumpir su rutina diurna, pero necesito pedirle algo con verdadera urgencia!>> continuo, esperando ver alguna reacción, aguardo por un momento hasta que de improvisto hubo una fuerte agitación en el agua y una poderosa voz resonó en la cabeza del príncipe.
<<Mi señor, no debe de disculparse, para usted siempre me encontraré dispuesto, ¿En qué puedo serle útil?>>
Xie Lian relajo su expresión preocupada al conseguir esa respuesta del contrario << ¿Podría, por favor, ayudarme a devolver a alguien a su hogar?>> ni bien había terminado de responder recibió una respuesta.
<<Si el deseo de su alteza, es que recorra el océano en toda su extensión, así lo haré>> mientras la potente voz sonaba en Xie Lian, una sensación escamosa le trepó por el cuerpo, segundos después lo sintió ajustarse a su alrededor y adosarlo a Li, quien temblaba de terror. <<Su alteza ha traído a su mascota>>
<<Él no es mi mascota, mayor Chen, es un buen amigo>> se apresuró a aclarar con voz suave, buscando evitar malos entendidos.
<<Si su alteza dice que el pequeñín es su amigo, entonces, así será>> el firme sujetar se aprieta un poco más en busca de obtener mayor seguridad, <<Me tomaré el atrevimiento de pedirles a ambos que se sostengan con fuerza>> al instante fueron halados a una velocidad sorprendente, <<Su alteza, ¿A qué dirección debo de ir?>>
<<Vaya a la zona segura del mar, aquella en la que podemos estar en la superficie sin problemas, después, en aquel punto deberemos virar al norte, hasta llegar a un islote, ahí nos encontraremos con quien debemos ayudar>> al escuchar las instrucciones de Xie Lian, el leviatán comenzó a ascender hasta quedar a una distancia que permitía observar al monstruo en cuestión, con su delgada anatomía, finos tentáculos en la espalda que finalizan con un sólido caparazón, mismo que recubre parte de su cuerpo como una armadura, con resistentes membranas decorando su físico, mostraba una vista tétrica, pero hipnotizante debido a su serpenteante nado, que para sus acompañantes, que iban sostenidos con los tentáculos era incomodo por lo turbulento que había resultado el viaje.
Al ser el tiempo relativo, para Chen el viaje fue realmente rápido, pero para Li y Xie Lian fue terriblemente largo, y fue agradable llegar a su destino.
<<Mi señor, hemos arribado>> el firme agarre en ambas criaturas se disolvió, permitiéndoles moverse y perder el mareo que les invadió, al ver el estado del príncipe, Chen no tardó en disculparse y darle un poco de espacio por unos minutos para recuperar su vitalidad.
Para cuando lograron recomponerse, Xie Lian se dirigió al enorme ser <<Espere un momento Mayor Chen, hablaré con él para partir de inmediato>>, solo recibió una señal afirmativa y quedando satisfecho con ello comenzó a nadar a la superficie, al salir pudo percatarse que la pequeña extensión de tierra no se encontraba muy lejana a él, se apresuró a dirigirse ahí, llegando con prontitud a la playa, por la cual se desplazó a través de la orilla con la mirada baja, sintiendo los granitos de arena pegarse a la piel de su torso, brazos y aleta, incluso percibía la suave marea chocar contra él.
Al sacar más de la mitad de su cuerpo del océano levantó la vista para observar a un hombre joven caminar hacia él, parando a una corta distancia de su cuerpo, dejando una gran sombra en la arena, y encontrándose con una agradable mirada de parte de un solo ojo.
—Has vuelto, gege—



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